Morris combina la elegancia de un retrato con la disciplina de quien sabe exactamente dónde dormir, cuándo pedir comida y cómo ocupar la mejor parte de cualquier cama o sillón.
Puede pasar de explorador atento a experto en cobijas en cuestión de segundos. Su especialidad: actuar como si jamás hubiera comido.
“La casa tiene reglas. Casi todas fueron aprobadas por Morris.”